Analizamos Hitman, el invitado discreto

Llevaba en aquel banco varias horas, viendo gente pasar. Llevaba una chaqueta con la capucha puesta a pesar del sol. Si alguien se hubiese parado a observar, parecía esculpido en piedra en aquella pose de espera. Un hombre de raza blanca que no podía disimular su cabeza rapada, que permanecía inmóvil a pesar de los minutos.

Delante, unos niños con las zapatillas llenas de polvo y el pelo despeinado jugaban a pelota de forma desordenada. Gritaban de forma alborotada mientras disfrutaban del momento y se les unía un perro que ladraba a su dueño mientras tiraba fuertemente de la correa. Una pareja empujaba el carro de su bebé, que entrecerraba los ojos a causa del sol y sonreía de forma simpática al mover su sonajero.

Las nubes dibujaban curiosas sombras en el césped y él lo observaba con la mente en blanco.

A lo lejos, un grupo de individuos de traje oscuro de encaje y gafas de sol opacas despejaba el parque mientras el ministro hacía su footing matutino. Empujaban a los niños de forma implacable e impedían a unos ciclistas cruzarse en su camino. Levantaron bruscamente a un individuo que tomaba el sol y lo apartaron unos metros mientras el orondo cuerpo del representante político, embutido en un ridículo chándal, corría torpemente dando pequeños saltitos. Ese movimiento hacía que su carne se moviera acompasadamente y su cara relucía por las grandes gotas de sudor que le bajaban por la frente.

Avanzó lo suficiente para llegar a la altura del banco en el que nuestro protagonista había pasado tantas horas inmóvil, pero allí ya no había nadie. Sus matones siguieron despejando el camino de personas, hasta que una de las papeleras que ya habían sobrepasado estalló ruidosamente. Simple pirotecnia puesta allí para llamar la atención del séquito.

De detrás de los setos que habían sido colocados en paralelo al camino de tierra apareció una figura, aprovechando la distracción de todos, y se abalanzó sobre el orondo deportista. En una fracción de segundo, mientras los guardaespaldas seguían corriendo hacia la papelera, golpeó a su objetivo haciéndolo caer de rodillas y le disparó a bocajarro con un arma corta con silenciador.  Apenas un murmullo mimetizado entre los gritos de la gente del parque.

Dejó el cadáver atrás y se quitó la chaqueta lanzándola lejos, descubriéndose debajo un uniforme de policía local. Indicó a los niños que se apartaran de la zona y abandonó el camino por una entrada lateral.

Discreto y letal

A pesar de que habrá muchos que no estén de acuerdo, Hitman merece un lugar de honor entre las sagas más longevas y de mayor éxito de la historia de los videojuegos. Los Hitmaneros (nombre acuñado por su servidor y que a pesar de recordarme a los Bingueros viene a definir a los seguidores incondicionales del Agente 47) llevábamos tiempo esperando una nueva entrega, igual no repartida en capítulos pero sí con la esencia de nuestro mortadelo mortal. Y lo de mortadelo va, efectivamente, por su capacidad para disfrazarse y mimetizarse con el entorno para lograr sus objetivos.

En fin, Hitman vuelve y lo hace por capítulos. Esto causó controversia pero hay que entender que el juego no pretende disputar la corona del triple A que otros títulos se pelean por conseguir. Estamos ante una apuesta por la rejugabilidad que nos permite probar un juego por poco dinero y además nos da la posibilidad de abandonarlo en sus siguientes entregas si no nos convence. Ideal para apostar por él si sus cualidades nos convencen.

Para empezar, IO Interactive ha apostado por mantener la esencia de Hitman con lo bueno y lo malo que eso conlleva. Ha decidido ofrecer el producto por entregas para abaratarlo y que no suponga una apuesta demasiado arriesgada, alejándolo de los lanzamientos triple A que copan las estanterías de las tiendas de videojuegos. Con las semanas parece que la idea de sacar un juego tan rejugable a menos de 15 euros no era tan descabellada, porque es un producto que no engaña a nadie. De hecho, hace partícipe a la comunidad creando nuevas misiones dentro de los escenarios que han salido y que van a ir saliendo. Así, nos encontraremos las misiones principales y una serie de retos además de los retos de la comunidad. Eliminar a otros objetivos a parte de los principales y con el aliciente de hacerlo con armas específicas o trajes concretos.

Ensayo, error, error, error y ensayo

Si has de preguntar qué es Hitman, tenemos un problema. Estamos ante un videojuego en tercera persona en la que el protagonista es un mercenario asesino genéticamente mejorado capaz de lograr los objetivos más inverosímiles debido a sus habilidades de sigilo, infiltración y manejo de armas.

La rejugabilidad es uno de los puntos a tener en cuenta como producto y en ella se fundamenta todo lo demás: para empezar tendremos dos escenarios de prácticas en los que tendremos que dar lo mejor de nosotros para impresionar a nuestros instructores. Un barco en el que tendremos que acabar con un hombre de negocios y un hangar militar en el que nuestro objetivo será un  famoso campeón de ajedrez. De nuevo, el ensayo error alargará esos prólogos todo el tiempo que nos apetezca sin obligarnos a pasar a otra misión. Fantástico el poder jugar sin la presión de un tiempo en contra o por unos objetivos muy esquemáticos. Luego pasamos al escenario principal, una mansión en la que se celebra un desfile y en el que hay cientos de invitados, staff, modelos, seguridad privada, seguridad personal y muchos pisos, recovecos y solo una instrucción: acaba con los dos objetivos.

Para empezar nos encontraremos con un escenario desconocido con zonas por las que no podremos pasar siendo simples invitados. Deberemos hacer gala de nuestro ingenio para avanzar por zonas prohibidas, deshacernos o despistar a los agentes de seguridad y lograr alcanzar secciones que un invitado no debería visitar.

Tendremos a nuestra disposición un cierto número de armas (ojo con llevar armas grandes que llamen la atención) y herramientas. Desde la cuerda de piano para estrangular, pasando por una bomba lapa para eliminar a un enemigo despistado o incluso veneno para lograr indisponer al objetivo para que vaya al baño. Muchos de estos elementos los descubriremos en el propio escenario, por lo que deberemos estar muy atentos al entorno. Otro elemento optativo disponible será poder acabar con los enemigos creando trampas que se activen en cierto momento (aflojar una barca que caiga en el momento adecuado encima de nuestro objetivo, entre otros) por lo que deberemos estar muy atentos a nuestro alrededor.

Desde siempre me encantó la capacidad del Agente 47 para enfundarse en la ropa de otros para pasar inadvertido, algo que aquí se mantiene con un aliciente: no seremos indetectables para todo el mundo y no habrá un disfraz infalible. Deberemos andarnos con cuidado para no despertar el interés de quien no nos interesa. Si pasamos por alto que la ropa de sus enemigos siempre le queda perfecta (por dios, es un videojuego) y si aún con eso despertamos las alarmas del personal, podremos escondernos por todo el escenario y / o volver a cambiar de ropa para confundir al resto.

Y el detalle clave del juego, un punto a tener muy en cuenta si queremos tener éxito. Cuando creáis que alcanzar el objetivo es la finalidad del juego es cuando os daréis cuenta de que el 50% de la aventura será escapar del escenario sin ser descubierto. A veces será más difícil escapar que lograr eliminar a los objetivos, un gran aliciente.

Ambientación, entorno y otros detalles

No encontraremos un modo historia al uso dentro de la propuesta que tenemos entre manos, pero tres escenarios con un tutorial interactivo no son poca cosa. El resto es sencillamente buscarnos la vida y hacer de nuestro trabajo como asesino legendario, un arte.

El sonido y las conversaciones estarán en inglés, algo comprensible dado el aspecto low cost general que tiene el proyecto. Buen subtitulado, al que no le prestaremos más atención de la necesaria.

El nivel gráfico es correcto. Al contrario que ha pasado con Tomb Raider (siempre los he considerado primos lejanos), se ha optado por mantener un nivel acorde con la plataforma pero que tampoco pone en apuros el rendimiento de la misma.  Escenario(s) amplio(s) con muchas posibilidades de acción y movimiento. Zonas ocultas con sorpresas variadas y muchos personajes curiosos por descubrir, a modo de reto de exploración.

¿Merece nuestro asesino preferido un salto de calidad como lo ha tenido nuestra heroína favorita? Es posible, un prólogo ahondando en la vida del protagonista haciéndolo más humano y una aventura épica con una historia intensa lo devolvería al lugar que sin duda merece, pero tampoco vamos a despreciar un producto que ha sido lanzado con mucho ojo.

Y es que la jugada ha sido muy bien pensada, haciendo que no nos cueste pagar su precio para probar y luego pensar detenidamente si queremos continuar disfrutando de la propuesta.

Positivo

  • Improvisa, no hay un guión establecido
  • Sigilo + infiltración, esencia Hitman
  • Barato y bonito
  • Escapar de los escenarios
  • Variedad de armas y herramientas

Negativo

  • Gráficamente bien pero no deslumbra
  • La IA a veces algo tosca
  • Siempre esperamos más de Hitman

En definitiva...

En definitiva, estamos ante un juego que no defraudará a los nostálgicos y que producirá curiosidad al resto de comunidad jugona. Es verdad que puede existir un debate en torno a si las entregas episódicas le hacen bien o mal, pero podemos estar contentos de que 47 siga dando guerra una generación más.
6.8

Bueno

Gráficos - 6
Jugabilidad - 8
Sensaciones - 7
Sonido - 6

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